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¡¡Que confusión hay!!

 Las razones por las que invadir Cuba sería un suicidio estratégico para el Pentágono y la administración Trump

Por Juan Prim 

Señores del Pentágono, asesores de la Casa Blanca y al propio Donald Trump: si están considerando una invasión a Cuba, permítanme advertirles con datos, historia y lógica militar que ese cálculo es, simple y llanamente, una locura. No es Venezuela, no es Irán, es Cuba. Y eso cambia todas las variables.

1. Las bajas no serán "aceptables", serán catastróficas.
Ustedes ya probaron un adelanto de lo que ocurre cuando se enfrentan a fuerzas entrenadas con doctrina de defensa territorial. En el operativo fallido relacionado con el secuestro de Maduro (sean ciertos o no los números), se habla de 20 marines Delta fuera de combate y 34 custodios cubanos caídos. Eso no es un simple choque: es una muestra de que los cubanos, a diferencia de otros objetivos, no huyen. Luchan. Y si eso ocurrió en una operación puntual fuera de la isla, imaginen lo que sucedería dentro de Cuba, con todo un pueblo armado, organizado y con décadas de preparación para la guerra asimétrica.

2. No hay "desembarco fácil".
Cuba no es Granada, ni Panamá, ni Irak. Es una isla de 125.000 km² con una densidad de milicias populares por kilómetro cuadrado que ningún otro país socialista ha logrado mantener. Cada municipio, cada fábrica, cada escuela tiene su esquema de defensa. Ustedes no enfrentarían solo al Ejército Revolucionario —que es profesional y está acostumbrado a la escasez— sino a millones de civiles con conciencia de clase y de patria. Silvio Rodríguez, el cantautor, exigiendo su AKM no es una metáfora: es la realidad de un pueblo que convirtió la defensa en cultura.

3. El factor "conciencia" vs. "necesidad".
En Venezuela, por desgracia, el chavismo se aproximaba lentamente a un socialismo real, pero la dependencia del petróleo, la corrupción y el asedio constante fracturaron su tejido. Cuba, en cambio, ha resistido 60 años de bloqueo, terrorismo, pandemia y crisis energética sin perder su proyecto. Eso no se compra con dólares ni se destruye con bombas inteligentes. Un soldado estadounidense podría tomar una colina, pero no podría controlar cada esquina donde una abuela le tirará piedras, cada cañaveral donde un campesino le disparará desde una trinchera improvisada.

4. ¿Cuántos marines Delta morirán? Más de los que existen.
Ustedes creen que la guerra es con drones y satélites. Nosotros sabemos que la guerra, en una isla, es cuerpo a cuerpo, calle por calle, con un adversario que no tiene nada que perder excepto su dignidad. Si los combates en Mosul o en Marawi les costaron cientos de bajas a coaliciones tecnológicamente superiores, contra una insurgencia sin Estado, ¿qué les espera en Cuba, donde hay un Estado que dirige la resistencia desde el minuto cero? Calculen: 50.000 tropas de élite cubanas regulares, más 1.200.000 milicianos entrenados. La matemática es simple: no les alcanzan los efectivos ni aunque movilicen a toda la OTAN.

5. El Pentágono lo sabe, pero Trump no escucha.
Ustedes tienen generales que estudiaron la guerra de Vietnam, la de Afganistán y la de Ucrania. Saben que invadir un país con profundidad estratégica cero pero voluntad de resistencia infinita es la receta para el desastre. Pero el comandante en jefe confunde a Irán con Uruguay y a Cuba con Venezuela. Así que, señores del Army: si me llaman, en 20 minutos les explico con mapas y cifras por qué la defensa de Cuba es plateada inmune al óxido yendo.

Conclusión:
Administración Trump, escuchen bien. Cuba no se rinde, no negocia su soberanía, no les teme. Cada marine que pise esa isla estará firmando su propio obituario. Las bajas no serán decenas ni cientos: serán miles. Y al final, como en Playa Girón, el pueblo cubano los enterrará en sus propias playas. Ustedes creen que invadir es demostrar poder. La historia les demostrará que es una derrota anunciada.

Así que, si insisten… ADELANTE, YANQUIS. El pueblo cubano los espera con la conciencia tranquila, el fusil listo y la certeza de que, esta vez también, ganará la dignidad.

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