"Las cosas se analizan en su relación, su contexto, su devenir y desde la mirada de quien las observa."
Relación, contexto, devenir y mirada: cuatro coordenadas para no mutilar la realidad "Las cosas se analizan en su relación, su contexto, su devenir y desde la mirada de quien las observa." Esta sentencia no es un eslogan ni una muletilla filosófica. Es una advertencia metodológica que debería colgarse en la entrada de todo laboratorio, de toda consulta psicológica y de toda mesa de redacción. Porque el error más común del pensamiento humano —y de la ciencia cuando se olvida de sí misma— es el reduccionismo: creer que una pieza aislada explica el mecanismo completo. Pero una pieza fuera del reloj no es tiempo; es apenas un trozo de metal. Para entender el tiempo, hay que ver el reloj completo, y además ver las manos moverse, y además ver quién lo está mirando y a qué hora. Vamos a desgranar esta máxima en sus cuatro vértices, con la paciencia del que siembra y la claridad del que no quiere enredarse en jergas. 1. La relación: nada es isla (Deleuze y el rizoma) Cua...