DOCUMENTO DE TRABAJO
Para la organización territorial y la formación política de base
Uso interno. No es un manifiesto. No es un programa. Es una herramienta.
I. PUNTO DE PARTIDA
Las armas sin masas son chatarra. Las organizaciones sin pueblo son chatarra. Los documentos sin acción son chatarra.
Este documento es chatarra si no se usa. Si se usa, deja de ser chatarra y se convierte en instrumento.
No hay nombre que lo cobije. No hay firma que lo avale. No hay bandera que lo identifique. Es un conjunto de indicaciones para quienes decidan organizarse en el territorio.
Si no sirve, se tira. Si sirve, se usa. Y cuando se haya usado lo suficiente, se tira también.
II. ORGANIZACIÓN TERRITORIAL
1. Mapeo
Antes de cualquier acción, conocer el territorio:
Actores: Identificar a los referentes naturales del barrio (no los autoproclamados, los que la gente reconoce). Hablar con ellos. Escuchar. No proponer nada en la primera conversación.
Conflictos: Registrar los problemas concretos que afectan a la mayoría: desalojos, cortes de luz, falta de agua, despidos, aumentos de precios. Cada conflicto es un punto de partida.
Recursos: Relevar espacios disponibles (salones, galpones, patios, iglesias), herramientas, vehículos, teléfonos con internet. No desdeñar ningún recurso por pequeño.
Enemigos: Identificar a los que se benefician de los conflictos: el dueño del terreno, el puntero que maneja los planes, el comisario que protege a los usureros.
2. Asamblea de base
Una vez hecho el mapeo, convocar a una asamblea abierta en el barrio.
Convocatoria: Puerta a puerta. No se pegan carteles y se espera. Se va casa por casa, se explica que hay una reunión para discutir los problemas del barrio.
Lugar: Un espacio conocido y accesible. Si no hay, se usa la calle o una vereda amplia.
Dinámica: No hay oradores fijos. Se abre la palabra. Se escucha. Se anotan las propuestas. No se cierra con consignas. Se cierra con un compromiso: la próxima reunión, en el mismo lugar, el mismo día de la semana.
Frecuencia: Semanal. Sin falta. Aunque vayan 5 personas, se hace. La constancia es más importante que la cantidad inicial.
3. Comisiones de trabajo
La asamblea elige comisiones para tareas específicas:
Comisión de economía: Se encarga de las ollas populares, los trueques, las cooperativas de producción. Su lema: el barrio se alimenta solo.
Comisión de comunicación: Se encarga del boletín (impreso o digital), las redes, la radio comunitaria. Su lema: el barrio se informa solo.
Comisión de defensa: Se encarga de la seguridad vecinal (rondas, protocolos ante allanamientos, atención a víctimas de violencia). Su lema: el barrio se defiende solo.
Comisión de formación: Se encarga de los círculos de estudio. Su lema: el barrio se forma solo.
Comisión de enlace: Se encarga de la relación con otras organizaciones (sindicatos, movimientos sociales, agrupaciones estudiantiles). Su lema: el barrio no está solo.
Cada comisión rinde cuentas a la asamblea semanal. Los responsables rotan cada 3 meses.
III. FORMACIÓN POLÍTICA
1. Círculos de estudio
Se organizan en el barrio, la fábrica o la escuela. No en una universidad.
Frecuencia: Una vez por semana, 2 horas.
Participantes: Entre 8 y 15 personas. Si son más, se dividen.
Metodología:
Primera media hora: cada uno cuenta una experiencia de la semana (en el trabajo, en el barrio, en la familia). Eso es el material de análisis.
Segunda hora: se lee un texto corto (no más de 3 páginas) y se discute aplicándolo a la experiencia contada.
Última media hora: se define una acción concreta para la semana siguiente.
2. Materiales de estudio
No se usan manuales completos. Se usan fragmentos de textos que se relacionen con la experiencia concreta del grupo.
Textos sugeridos (no obligatorios):
"El socialismo y el hombre en Cuba" (Che Guevara) — extractos sobre la construcción del hombre nuevo.
"El Estado y la revolución" (Lenin) — extractos sobre la democracia obrera.
"Guerra de guerrillas" (Che Guevara) — extractos sobre la relación entre el guerrillero y el pueblo (para entender el error histórico).
Textos de la historia argentina: el Cordobazo, la resistencia peronista, las luchas obreras de los 90.
Regla de oro: El texto no es sagrado. Si no sirve para entender la experiencia del barrio, se cambia por otro.
3. Formación y actividad: relación indisoluble
No hay formación sin actividad: cada círculo debe tener una acción concreta cada semana (un volante, una recorrida, una charla, una olla popular).
No hay actividad sin formación: después de cada acción, se hace una evaluación colectiva para extraer lecciones.
El que solo estudia, no forma. El que solo actúa, no dura. La formación y la actividad son una misma cosa.
IV. ACCIONES CONCRETAS
1. Acciones inmediatas (primer mes)
Olla popular: Una vez por semana, en un espacio público del barrio. No se pide permiso. Se hace. La comida se consigue con donaciones vecinales y con lo que se pueda comprar con aportes voluntarios.
Volanteada: Un volante simple (una carilla) sobre un conflicto del barrio. Se reparte casa por casa.
Asamblea abierta: Se convoca a los vecinos a discutir un problema concreto. No se pide permiso al municipio. Se ocupa un espacio público.
Relevamiento puerta a puerta: Se recorre el barrio preguntando: "¿Cuáles son los tres problemas más urgentes para usted?". Se anotan las respuestas y se sistematizan.
2. Acciones de mediano plazo (segundo y tercer mes)
Comité de defensa vecinal: Organizar rondas de seguridad (sin armas). Que los vecinos se conozcan entre sí y sepan cómo actuar ante un allanamiento o una amenaza.
Cooperativa de trabajo: Si hay desempleados en el barrio, organizar una cooperativa de producción (panadería, costura, huerta, construcción). Conseguir herramientas y materiales mediante donaciones y aportes.
Radio abierta: En una plaza o esquina, instalar un parlante y pasar música y mensajes del barrio. No se pide permiso.
Fiesta popular: Organizar un festival con artistas del barrio (música, teatro, poesía). La entrada es un alimento no perecedero.
3. Acciones de largo plazo (hasta fin de año)
Campaña contra los desalojos: Mapear todas las viviendas amenazadas. Organizar una red de apoyo mutuo. Preparar la resistencia pacífica.
Campaña contra la deuda externa: Explicar en el barrio qué es la deuda y cómo afecta la vida cotidiana. Proponer el no pago.
Preparación electoral 2027: Sin convertirse en un partido. Usar la campaña electoral como momento de organización: asambleas abiertas, debates, volanteadas masivas. El objetivo no es ganar, es organizar.
V. RELACIÓN CON OTRAS ORGANIZACIONES
Coordinación, no fusión: Se coordina con quien tenga coincidencias prácticas. No se firman documentos conjuntos ni se crean frentes de laboratorio.
Condición para la coordinación: Que la organización con la que se coordina acepte el método de la asamblea de base y la rotación de responsabilidades. Si tiene una estructura jerárquica fija, no se coordina.
No al sectarismo: No se rechaza a nadie por su pasado o su sigla. Se evalúa por su acción presente. Si un militante de otra organización quiere sumarse a una acción concreta, se le recibe sin preguntar su carnet.
Tolerancia cero al divisionismo: El que viene a sembrar diferencias o a imponer su línea, se le pide que se retire. No hay debates eternos. Hay acciones concretas.
VI. CRITERIOS DE EVALUACIÓN
Cada comisión y cada círculo debe evaluarse periódicamente con preguntas concretas:
Conciencia: ¿Más vecinos entienden hoy la causa de sus problemas que hace un mes?
Autoconciencia: ¿Más vecinos se sienten capaces de hacer algo para cambiar su situación?
Organización: ¿Hay más personas participando activamente que antes?
Poder: ¿El barrio tiene más capacidad de resolver sus conflictos sin depender del Estado o de los patrones?
Reproducción: ¿Hay nuevos militantes que pueden reemplazar a los que se queman o se van?
Si la respuesta a estas preguntas es negativa, se cambia la estrategia. No hay dogmas.
VII. ADVERTENCIAS
No construir sobre la arena: La organización debe tener una base territorial sólida antes de cualquier acción de mayor envergadura. No saltar etapas.
No confundir velocidad con avance: Lo que se construye rápido, se destruye rápido. La paciencia es una virtud estratégica.
No subestimar al enemigo: El Estado tiene inteligencia, recursos y capacidad de represión. No darle información innecesaria. No hablar de operativos en lugares públicos.
No sobrecargar a los militantes: El que se quema, no sirve. Rotar responsabilidades. Cuidar la salud física y mental.
No creerse la vanguardia: El pueblo es el sujeto. La organización es el instrumento. Si el instrumento se cree más importante que el sujeto, se convierte en un estorbo.
VIII. CIERRE
Este documento no tiene firma.
Este documento no tiene nombre.
Este documento no tiene dueño.
Es una herramienta. Si sirve, se usa. Si no, se tira.
Lo único que no se negocia es el método: las masas son el sujeto. La organización es el instrumento. La acción es la prueba.
El barrio es el barrio. La fábrica es la fábrica. La escuela es la escuela. La asamblea es la asamblea.
Nada más. Nada menos.
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