Una mirada sobre Vanguardia Revolucionaria (VR) implica adentrarse en su naturaleza como un verdadero laboratorio político y un ámbito de tránsito fundamental en la gestación de la nueva izquierda argentina. Fue el primer grupo juvenil en escindirse del Partido Comunista argentino en los años sesenta, y su importancia trasciende su breve existencia porque en él se forjaron las ideas y los militantes que luego protagonizarían las organizaciones armadas más importantes de la década siguiente.
📖 Orígenes y contexto: la ruptura generacional
El quiebre con el Partido Comunista
El grupo rompió con el Partido Comunista a mediados de 1963, casi de manera simultánea a la ruptura de los cordobeses que editaban la revista Pasado y Presente. La fractura tuvo especial impacto en el movimiento estudiantil, fundamentalmente en la Facultad de Derecho de la UBA, y también en Medicina y Ciencias Exactas, debilitando notablemente la influencia que el PC tenía en la universidad.
Este quiebre respondía a un profundo descontento generacional. Entre la juventud comunista había surgido una actitud "guerrillerista" que la dirección del partido veía con desconfianza, calificándola de "impaciencia juvenil" y de desdén hacia la lucha por reivindicaciones inmediatas. La rigidez del partido para canalizar estas inquietudes renovadoras, sumada a la cerrazón ante todo disenso, terminó de sellar la ruptura.
El grupo estaba liderado por Juan Carlos Portantiero, por entonces una destacada figura del "Frente Cultural" del PC, en torno a quien se nuclearon otros militantes disconformes, básicamente del sector universitario de la Federación Juvenil Comunista (FJC).
Un "cóctel muy raro": la identidad ideológica
La identidad de VR era compleja y heterogénea. Portantiero la definía como una mezcla de "gramscianos-guevaristas-maoístas", un "cóctel muy raro" que cobraba sentido por la primacía de la voluntad frente al determinismo histórico. A ese cóctel había que agregar a Lenin y a Trotsky como referencias recurrentes.
VR se constituyó como un espacio de búsqueda y discusión, donde los militantes podían debatir los temas que el PC clausuraba: la distancia entre la izquierda y la clase obrera, la interpretación del peronismo, y las "etapas" y "vías" de la revolución. No se constituyó con un programa cerrado, sino para poder discutir.
👥 Los integrantes y sus trayectorias
El núcleo dirigente
El grupo estaba integrado por un conjunto de militantes que luego se convertirían en referentes de la izquierda argentina:
Juan Carlos Portantiero: el principal dirigente y núcleo aglutinador, quien luego se convertiría en uno de los intelectuales más destacados de Argentina.
Roberto Quieto: abogado, militante comunista universitario que participó de la fracción orientada por Portantiero. Luego sería fundador y líder de las FAR y, posteriormente, número dos de Montoneros.
Eduardo Jozami: también miembro de VR, que luego integraría el núcleo fundador de las FAR.
Carlos Olmedo: quien lideraba el núcleo más numeroso de ex miembros del PC en VR y que luego intentaría sumarse al proyecto del Che en Bolivia.
Lila Pastoriza y Antonio Caparrós: ambos militantes de VR que participaron del mismo proyecto boliviano.
Más nombres del Consejo de Redacción
La revista Táctica tuvo un Consejo de Redacción compuesto por Carlos Ávalos, Fernando Medinabeytia, Enrique Meisterra, Claudio L. Paz, Enrique Rodríguez, Néstor Spangaro y Julián Axelman.
📚 Acciones y publicaciones
El apoyo al Ejército Guerrillero del Pueblo (EGP)
VR manifestó su solidaridad con el Ejército Guerrillero del Pueblo (EGP), el núcleo guerrillero instalado en Salta que fue impulsado por el Che Guevara en 1963. Cuando la Gendarmería desarticuló el EGP entre marzo y mayo de 1964, VR sostuvo que la experiencia había abierto una "etapa nueva en el proceso revolucionario argentino" y que era necesario intensificar el trabajo político en las fábricas, barrios y universidades para construir el "partido que lleve a la clase obrera al poder".
Sin embargo, la posición de VR no fue homogénea. Carlos Ábalo, uno de sus dirigentes, fue el primero en cuestionar el proyecto foquista, planteando que basarse en la idea guevarista del foco era intentar resolver el problema del poder al margen de la clase obrera. La mayoría de los miembros terminó esbozando críticas a la experiencia, aunque con matices diferentes.
Publicaciones: la revista Táctica
VR editó documentos en 1963, como "Bases para la discusión de una estrategia y táctica revolucionaria" y "Los comicios del 7 de julio y las perspectivas de la izquierda". En 1964 lanzó el primer y único número de su revista Táctica y algunos boletines. La revista abordaba las dos vías de cambio (la gradual y la revolucionaria), tomaba como referencia los conflictos armados en Cuba y se preocupaba por el lugar de Argentina en el contexto latinoamericano.
🔮 Disolución y legado: un semillero de militancia
VR se fue desarticulando avanzado el año 1964. A pesar de su breve duración, fue un semillero de ideas y de militantes. Sus integrantes se dispersaron y encontraron nuevos cauces para su militancia: algunos confluyeron en las FAR, otros en Montoneros, y otros en el PRT-ERP.
VR fue parte de los "ámbitos disidentes" donde se gestaron los grupos fundadores de las FAR. Su importancia radica en haber sido un camino de salida de la "izquierda tradicional" que luego condujo a sus militantes hacia horizontes diversos. Como lo expresó el propio Portantiero, era "una experiencia heterogénea, de tránsito y de búsquedas".
📌 En síntesis
Vanguardia Revolucionaria fue:
El primer grupo juvenil en escindirse del Partido Comunista argentino.
Un laboratorio ideológico donde convergieron influencias gramscianas, guevaristas y maoístas.
Un ámbito de tránsito que formó a militantes que luego serían centrales en las FAR, Montoneros y el PRT-ERP.
Un espacio que apoyó la lucha armada (como la del EGP en Salta) aunque con debates internos sobre su eficacia.
Un grupo que, aunque efímero, marcó el nacimiento de la nueva izquierda argentina.
La memoria está completa.
La lucha continúa.
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