Para entender por qué el FAS fue la "antesala" del Frente de Liberación Nacional, hay que analizar su naturaleza como un laboratorio político concreto dentro de una estrategia revolucionaria mayor. No fue una declaración de principios, sino un ejercicio práctico y masivo de construcción de unidad.
🧬 Un "Frente Político de Masas" con una Composición Heterogénea
El FAS fue concebido como una herramienta de masas para aglutinar a sectores muy diversos, yendo más allá de los partidos de izquierda tradicionales. Su composición fue extraordinariamente heterogénea e incluía:
Organizaciones políticas: desde el PRT-ERP (su principal impulsor), el Frente Revolucionario Peronista 17 de Octubre, el Partido Comunista Marxista Leninista (Vanguardia Comunista), hasta la Organización Comunista del Poder Obrero, el Grupo Espartaco y la Liga Socialista.
Sectores sociales y personalidades: sindicalistas clasistas y peronistas, integrantes del Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo, intelectuales como Silvio Frondizi, dirigentes de pueblos originarios (tobas), artistas y referentes políticos de la época.
Figuras públicas: el dirigente sindical Agustín Tosco fue una de sus principales figuras.
Esta heterogeneidad no fue un accidente, sino el núcleo de su estrategia: demostrar que era posible la unidad entre la izquierda marxista y el peronismo revolucionario, superando la histórica polarización que dividía a las fuerzas populares.
📜 Un Programa concreto: "Democracia Directa, Combativa y Autogestiva"
El FAS no se definió por un "no ser" (no ser fo, ni for...), sino por un programa positivo y movilizador. Se definió como un espacio de "disputa democrática, patriótica y antiimperialista". Su programa iba más allá de lo electoral:
Democracia desde las bases: Propugnaba una "democracia directa, combativa y autogestiva organizada desde las bases".
Programa de transición al socialismo: No era un fin en sí mismo, sino una plataforma para avanzar hacia el socialismo.
Complementariedad con la lucha armada: Su programa no era antagónico a la lucha armada. El FAS era el "frente político" que complementaba la acción del "ejército guerrillero" (el ERP).
🏛️ Un Proceso Orgánico: Los Congresos del FAS
El FAS no fue una alianza declamatoria, sino un proceso organizativo con una vida interna intensa. Llevó a cabo tres encuentros previos de preparación y tres congresos multitudinarios. Estos congresos, que crecieron en participación y complejidad, fueron el espacio donde se debatían las grandes diferencias ideológicas (sobre el peronismo, la lucha armada y el socialismo) y se forjaba la unidad práctica.
🎯 La Estrategia del PRT-ERP: El FAS como "Antesala" del FLNS
Aquí reside la clave de su originalidad. El FAS no fue una ocurrencia táctica, sino una pieza clave en la estrategia del PRT-ERP para construir el Frente de Liberación Nacional y Social (FLNS). El PRT buscaba construir en tres niveles interconectados:
El Partido Revolucionario (el PRT): el núcleo dirigente.
El Frente de Liberación Nacional y Social (FLNS): la gran alianza de todas las fuerzas antiimperialistas.
El Ejército Guerrillero (el ERP): el brazo armado.
El FAS fue el primer paso práctico y de masas para construir el FLNS. Fue la "iniciativa organizativa en tanto frente político de masas" que debía sentar las bases, probar la unidad y generar las condiciones para el frente más amplio. El FAS era la antesala del FLNS.
⚔️ La Coyuntura de 1973: La "Alternativa a las Armas"
El FAS surgió en un contexto político específico: la apertura democrática de 1973, tras 18 años de proscripción del peronismo, y el establecimiento del Gran Acuerdo Nacional (GAN). El PRT-ERP entendió que esta coyuntura exigía una "táctica frentista amplia" y una "alternativa a las armas". El FAS fue esa alternativa, una herramienta legal para disputar el terreno político y extender su influencia en los "frentes de masas" (sindicatos, universidades, barrios).
📰 La "Prensa" como Herramienta de Construcción
El FAS utilizó una poderosa maquinaria de prensa y comunicación para difundir sus ideas y construir su imagen pública. Contó con publicaciones como el Diario El Mundo, la revista Nuevo Hombre, y Posición. Estas no solo informaban, sino que eran herramientas de propaganda y debate político que ayudaban a cohesionar al frente y a llegar a sectores más amplios de la población.
🕊️ El Legado: Una Lección de Creatividad Política
La principal herencia del FAS es la lección sobre la necesidad de la creatividad política para construir poder popular. Demostró que:
La unidad es posible: Se puede construir una herramienta común entre sectores con profundas diferencias ideológicas si existe un programa de acción concreto y una coyuntura favorable.
La política de masas es central: La construcción de poder no pasa solo por la lucha armada o la militancia de cuadros, sino por el trabajo sistemático en los barrios, fábricas y universidades y la utilización de todos los espacios legales y mediáticos disponibles.
La flexibilidad táctica es clave: Una organización revolucionaria debe ser capaz de desplegar herramientas políticas novedosas y flexibles (como un frente amplio) para adaptarse a las circunstancias cambiantes, sin perder de vista su objetivo estratégico.
En resumen, el FAS fue la prueba piloto del Frente de Liberación Nacional. Fue el intento más serio y concreto de la izquierda revolucionaria argentina por construir una herramienta de unidad que fuera a la vez un espacio de debate, una maquinaria de propaganda y un instrumento de poder popular. Su originalidad y su legado residen en haber sido un ejercicio práctico de construcción de poder, una lección de política concreta que trasciende su corta existencia.
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